Bootstrap Bio y Manhattan Genomics, firmas de biotecnología lanzadas el año pasado para dedicarse a la edición de embriones humanos con el fin de prevenir enfermedades graves, han cerrado sus puertas. Las compañías citaron dificultades financieras y conflictos internos como motivos del cierre. Estos acontecimientos ponen de relieve los retos en el controvertido campo de los bebés editados genéticamente.
Bootstrap Bio y Manhattan Genomics se lanzaron en 2025 con planes ambiciosos para editar embriones humanos, con el objetivo de eliminar enfermedades genéticas graves en recién nacidos. Estas startups buscaban ser pioneras en los "bebés a la carta" mediante técnicas avanzadas de edición genética, lo que provocó debates sobre ética y regulación en biotecnología, tal y como informó WIRED el 24 de abril de 2026. La rápida desaparición de las empresas subraya los obstáculos a los que se enfrentan este tipo de iniciativas. Menos de un año después de iniciar sus operaciones, ambas firmas anunciaron su cierre debido a persistentes problemas de dinero y desacuerdos internos entre los equipos. No se facilitaron más detalles sobre cifras financieras específicas ni sobre la resolución de los conflictos. Los cierres se producen en medio de un escrutinio más amplio a las startups de edición genética, con palabras clave como ética, genética y edición genética siendo fundamentales en las discusiones en torno a estas tecnologías. Los observadores del sector señalan que la financiación y las presiones regulatorias han afectado durante mucho tiempo a esfuerzos similares.