árboles
Los robles infestados por orugas retrasan tres días el brote de sus hojas la primavera siguiente, lo que priva de alimento a los insectos y reduce los daños. Los investigadores utilizaron datos satelitales para descubrir este mecanismo de defensa en los bosques alemanes. El hallazgo sugiere que los árboles se adaptan activamente a los ataques de los herbívoros.