Leon Jonsson, de 16 años y originario de Leksand, ha fundado una empresa de impresión 3D para ayudar a otros con problemas cotidianos. La idea surgió cuando creó un sujetalibros para su abuelo.
Desde muy joven, Leon Jonsson desarrolló un interés por la tecnología y la resolución de problemas. Ahora ha fundado una empresa que utiliza la impresión 3D para fabricar productos que abordan pequeños desafíos del día a día.
La inspiración vino de su abuelo, quien es escritor. Leon diseñó un sujetalibros que mantiene el libro abierto usando solo el pulgar. Señala que las personas a menudo solo reconocen un problema cuando ven la solución.
Leon ahora está buscando más problemas cotidianos que pueda resolver con su impresora 3D. Presenta ejemplos de su propia vida en un video que ilustra cómo la tecnología puede aplicarse de manera práctica.