Las relaciones entre el expresidente Nicolas Sarkozy y el Rassemblement National (RN) parecen estar calentándose, como demuestra el interés de Sébastien Chenu en el evento de firma de libros de Sarkozy. Este acercamiento podría erosionar las barreras tradicionales entre los votantes de derecha. Sin embargo, el RN sigue con el objetivo de supplantar a Los Républicains.
Sébastien Chenu, vicepresidente del RN en la Asamblea Nacional y aliado cercano de Marine Le Pen, dudó en asistir a la primera firma de libros del expresidente Nicolas Sarkozy el 10 de diciembre en la librería Lamartine de París. Quería que le firmara su ejemplar del nuevo libro de Sarkozy, Un journal d’un prisonnier (Fayard), e incorporarse a la cola junto a los seguidores del exlíder. Sin embargo, sus obligaciones lo impidieron: tenía que presidir una sesión desde la tribuna de la Asamblea esa noche.
A pesar de ello, Chenu ya se había reunido con Sarkozy a solas previamente, y el encuentro transcurrió bien. El exjefe de Estado lo habría recibido con calidez en la firma. Este gesto pone de manifiesto un inesperado deshielo entre Sarkozy y el partido nacionalista.
Este acercamiento plantea interrogantes sobre el futuro de los votantes de derecha. Los análisis sugieren que podría romper la última barrera que impide a estos votantes pasarse al RN. No obstante, el partido de Jordan Bardella y Marine Le Pen no ha renunciado a su objetivo de hacer desaparecer a Los Républicains, considerado un rival debilitado.
En un contexto político tenso, este vínculo emergente subraya las dinámicas cambiantes en la política de derechas francesa, donde las alianzas tradicionales se erosionan gradualmente.