El Consejo de Estado de Francia confirmó el lunes 10 de noviembre la renuncia forzada de Marine Le Pen de su rol como consejera departamental en Pas-de-Calais, tras su condena por malversación de fondos públicos. Esta sentencia aumenta las dudas sobre su candidatura presidencial de 2027. El partido Rassemblement National enfrenta crecientes críticas a sus políticas económicas mientras sus líderes buscan diálogo con líderes empresariales.
El 10 de noviembre de 2025, el Consejo de Estado de Francia ratificó la renuncia forzada de Marine Le Pen de su posición como consejera departamental en Pas-de-Calais, ordenada por el prefecto tras su condena del 31 de marzo a cuatro años de prisión, incluidos dos cumplidos con brazalete electrónico, una multa de 100.000 euros y cinco años de inhabilitación inmediata. La pena proviene del caso de los asistentes del Parlamento Europeo que involucraba al Front National, donde el personal del partido fue remunerado con 4 millones de euros de fondos públicos entre 2004 y 2016.
Le Pen impugnó la medida, alegando un trato desigual entre funcionarios locales y parlamentarios, pero el Consejo de Estado señaló que las normas del código electoral se aplican de manera consistente, como para los concejales municipales, ratificado por el Consejo Constitucional en marzo. Una apelación previa del 15 de octubre contra la ejecución provisional de la sentencia también fue desestimada.
Su juicio de apelación está programado del 13 de enero al 12 de febrero de 2026, con una sentencia esperada cuatro meses después. 'Decidiré si me presento o no en función del veredicto del tribunal de apelación', declaró Le Pen en una entrevista con Causeur, añadiendo que 'obviamente no' se presentaría si se confirma, para no obstaculizar a Jordan Bardella.
Mientras tanto, el Rassemblement National (RN) navega por tensiones económicas. Los líderes empresariales, anticipando un posible ascenso del RN al poder, temen sus políticas económicas, calificados de etatistas o socialistas por figuras como Gérald Darmanin ('Bardella es un comunista económico') y Bruno Retailleau. En Afep, Patricia Barbizet se opone a reuniones con el RN, mientras que Patrick Martin de Medef se reunió con Le Pen en primavera de 2024. Michel Picon de U2P considera conversaciones sin entusiasmo. Sophie de Menthon intentó reconciliar al RN con los empresarios, pero persisten las críticas por votos presupuestarios recientes, como rechazar contrapartidas de 15 horas de trabajo.
Le Pen defiende las acciones del RN, declarando en X: 'El RN está orgulloso de haber [...] reducido la carga fiscal sobre las pymes, empresas medianas y clases medias.' El partido propone 36.000 millones de euros en ahorros en su contra-presupuesto, con 50.000 millones en recortes de gasto y 31.000 millones en aumentos de ingresos para financiar 45.000 millones en reducciones fiscales. Estos debates destacan un 'aggiornamento económico inconcluso' en el RN, según Guillaume Tabard, señalando un cambio en las percepciones del partido, ahora electoralmente creíble con un 35% en las encuestas de 2027.