Egipto ha dado la bienvenida a la segunda fase de un programa de financiación para el desarrollo de 1.000 millones de dólares con el Banco Mundial y espera con interés una tercera fase, declaró el ministro de Asuntos Exteriores, Badr Abdelatty.
Estas declaraciones se produjeron durante la reunión de Abdelatty con el vicepresidente del Banco Mundial para Oriente Medio y Norte de África, Ousmane Dione, y el vicepresidente de la Corporación Financiera Internacional para África, Ethiopis Tafara. Dione elogió la resiliencia económica de Egipto ante los desafíos regionales gracias a las reformas estructurales y a un tipo de cambio flexible.
Abdelatty reafirmó el compromiso del Gobierno con su programa de reformas y la expansión de su programa estatal de salidas a bolsa (IPO). Asimismo, destacó los esfuerzos para potenciar al sector privado mediante incentivos fiscales, facilidades aduaneras y servicios digitales.
El ministro pidió una cooperación más profunda en materia de salud, agua, energía, seguridad alimentaria y transformación digital, sobre la base de la visita que el presidente del Banco Mundial realizó a El Cairo en marzo. Abdelatty también buscó ampliar los vínculos con la IFC en sectores como la electricidad, el turismo, la agricultura y el apoyo a las pequeñas empresas.