El ministro egipcio de Planificación y Desarrollo Económico, Ahmed Rostom, se reunió con una delegación de alto nivel del Banco Mundial encabezada por el director nacional para Egipto, Yemen y Yibuti, Stéphane Guimbert, para discutir el profundización de su asociación estratégica. Las conversaciones se centraron en mejorar la cooperación bilateral y proporcionar apoyo técnico para los planes de desarrollo anual y a medio plazo de Egipto. Rostom enfatizó la importancia de la coordinación con instituciones financieras internacionales para acelerar las reformas estructurales.
La reunión tuvo lugar en El Cairo con el equipo residente del Banco Mundial, donde Rostom subrayó la necesidad de mejorar la eficiencia de la inversión pública y acelerar el crecimiento impulsado por el desarrollo humano. Destacó la estrecha cooperación entre el Ministerio de Planificación y Desarrollo Económico y el Ministerio de Asuntos Exteriores, Emigración y Egipcios en el Extranjero, afirmando que dicha coordinación es esencial para acelerar las reformas estructurales y maximizar los beneficios de las asociaciones internacionales en apoyo de los objetivos de desarrollo sostenible de Egipto. Las discusiones se producen en medio de las prioridades actuales del ministerio, que incluyen la preparación del plan de desarrollo anual y un marco a medio plazo de tres años, con « el ciudadano egipcio en el corazón del proceso de desarrollo ». Según Rostom, la estrategia actualizada se centra en repriorizar las inversiones públicas para mejorar la eficiencia del gasto y ofrecer retornos sociales medibles, al tiempo que estimula clústeres económicos capaces de generar oportunidades de empleo. Agregó que estos esfuerzos apoyan directamente el marco de protección social de Egipto, particularmente el programa de transferencias en efectivo Takaful y Karama dirigido a los grupos más vulnerables. El gobierno también reafirmó su compromiso con el mantenimiento de la iniciativa presidencial « Decent Life » destinada a mejorar los niveles de vida en áreas rurales, acelerando las segunda y tercera fases de acuerdo con las directrices presidenciales. Rostom propuso un modelo de cooperación más integrado con el Banco Mundial que equilibre la disciplina fiscal con una inversión social ampliada, enfatizando que el enfoque del gobierno va más allá de perseguir el crecimiento económico para construir una economía resiliente y sostenible capaz de satisfacer las aspiraciones de los ciudadanos. Por su parte, Guimbert reafirmó el compromiso del Banco Mundial de proporcionar asistencia técnica y experiencia al gobierno egipcio en varias áreas prioritarias. Estas incluyen fortalecer la gobernanza financiera mediante revisiones del gasto público, mejorar la movilización de recursos internos y apoyar un sólido marco fiscal a medio plazo. La cooperación también se extenderá a los sectores de protección social y salud, incluyendo apoyo analítico avanzado para el sistema de seguro de salud integral de Egipto, así como reforzar la resiliencia económica apoyando el desarrollo y gestión de clústeres económicos para crear más oportunidades laborales.