Nigeria, Sudáfrica y Kenia han introducido regímenes de licencias para activos digitales tras años de restricciones. Estos cambios responden al rápido crecimiento en el uso de stablecoins para remesas y pagos en todo el continente. Entre julio de 2024 y junio de 2025, África subsahariana procesó más de 205.000 millones de dólares en valor en cadena.
El cambio comenzó después de que los gobiernos observaran que las prohibiciones no lograban frenar la demanda y, en cambio, trasladaban la actividad hacia canales no regulados. Nigeria aprobó la Ley de Inversiones y Valores en marzo de 2025, clasificando los activos digitales como valores y facultando a la Comisión de Bolsa y Valores para emitir licencias. Sudáfrica aprobó 310 licencias para proveedores de servicios de criptomonedas a finales de marzo de 2026. Kenia puso en vigor su Ley de Proveedores de Servicios de Activos Virtuales en noviembre de 2025.
Las stablecoins representan ahora alrededor del 43 por ciento del volumen de transacciones de criptomonedas en la región. Estos activos ayudan a los usuarios a evitar las altas comisiones por remesas, que promedian un 8,8 por ciento en África subsahariana. Solo Nigeria representó 92.100 millones de dólares del valor total de 205.000 millones de dólares en cadena registrado en ese periodo.
Los reguladores han obtenido herramientas para la recaudación de impuestos, la aplicación de medidas contra el lavado de dinero y la protección al consumidor. Al mismo tiempo, el uso creciente de tokens vinculados al dólar plantea interrogantes sobre la demanda de divisas locales y el control de los bancos centrales. Los nuevos marcos normativos en estos tres países se encuentran entre los primeros intentos por equilibrar estos efectos contrapuestos.