El Tesoro Nacional de Sudáfrica ha publicado en el boletín oficial el Borrador de Regulaciones de Gestión de Flujos de Capital de 2026, modernizando los anticuados controles de cambio para incluir las criptomonedas. Las propuestas tienen como objetivo combatir el lavado de dinero y los flujos financieros ilícitos, pero han generado un debate sobre los umbrales vagos y las restricciones a las transacciones entre pares (P2P). Voces de la industria critican la falta de límites definidos y el potencial exceso de alcance.
El Borrador de Regulaciones de Gestión de Flujos de Capital de 2026, emitido bajo la Sección 9(1) de la Ley de Moneda y Cambios núm. 9 de 1933, busca reemplazar las Regulaciones de Control de Cambios de 1961. El Tesoro afirma que las medidas apuntan a "combatir el lavado de dinero, el financiamiento del terrorismo y la proliferación de flujos financieros ilícitos".
MoneyBadger, proveedor de pagos en criptomonedas, argumenta en un comunicado que el borrador prohíbe las transacciones entre pares por encima de un "umbral determinado" no definido, a menos que se canalicen a través de proveedores autorizados. "Dos individuos o el dueño de una tienda no pueden comprar, vender o aceptar bitcoin directamente por encima de cierto valor a menos que la transacción pase por un proveedor de criptoactivos con licencia", afirma MoneyBadger. El autor James Caw, en una presentación, coincide en que la ausencia de umbrales monetarios exactos hace que la consulta pública sea deficiente, ya que dificulta la evaluación del impacto en el mundo real.
La Regulación 10 exige que todas las personas declaren sus criptoactivos en un plazo de 30 días, sin establecer un umbral mínimo. El borrador otorga al Tesoro facultades de compra obligatoria sobre ciertos activos declarados, pagaderos en rands al valor de mercado. Los comentaristas destacan preocupaciones sobre la Regulación 25(5), que permite exigir claves privadas o frases semilla sobre activos confiscados, aunque está vinculada a contravenciones con salvaguardas administrativas.
Caw señala que la revisión judicial posterior a la acción puede resultar demasiado lenta para los volátiles mercados de criptomonedas. Las regulaciones han provocado pánico en la comunidad cripto de Sudáfrica por temor a un extralimitación estatal, aunque algunas disposiciones incluyen protecciones procedimentales. Se insta a realizar presentaciones públicas centradas en el texto del borrador antes de su finalización.