Una residente de 36 años de Tsushima, en la prefectura de Aichi, ha traducido y publicado las notas de su difunto abuelo que detallan sus experiencias como soldado estudiante en el Ejército Imperial Japonés durante la Segunda Guerra Mundial. La traducción tomó siete años, completada en medio del trabajo y la crianza de hijos, a tiempo para el 80 aniversario del fin de la guerra este año. Espera que impulse a los lectores globales a ver las guerras como su propia preocupación.
Yurika Lacy, una residente de 36 años de Tsushima, en la prefectura de Aichi, ha traducido al inglés las notas de su difunto abuelo, que relatan su servicio como soldado estudiante en la unidad de transporte marítimo del Ejército Imperial Japonés durante la Segunda Guerra Mundial. El proyecto abarcó siete años, encajado en su rutina de trabajo y crianza de un hijo, culminando en su publicación este año para conmemorar el 80 aniversario del fin de la guerra.
Las notas capturan relatos personales de la era, tocando encuentros relacionados con la Unión Soviética. "Espero que la gente de todo el mundo la lea y la tome como una oportunidad para pensar en las guerras como su propio asunto", comentó Lacy. Este esfuerzo preserva la historia familiar y comparte las experiencias de Japón durante la guerra con una audiencia internacional.
En contexto, el programa de soldados estudiantes movilizó a numerosos jóvenes durante el conflicto. La dedicación de Lacy resalta el valor de traducir tales narrativas para fomentar reflexiones más amplias sobre la paz y las lecciones históricas.