Una fuga de aire conocida en la sección rusa de la Estación Espacial Internacional (EEI) provocó una medida de precaución el viernes, cuando cuatro astronautas se refugiaron en una cápsula Crew Dragon.
El incidente ocurrió el viernes después de que se descubrieran nuevas grietas en el túnel de transferencia del módulo de servicio Zvezda. La NASA ordenó a los miembros de la tripulación que se pusieran los trajes espaciales y se dirigieran a la nave espacial acoplada como medida preventiva. La astronauta sueco-estadounidense Jessica Meir, a bordo desde febrero, describió la situación como inesperada. Tenía prevista una reunión con la ministra de Espacio, Lotta Edlund, pero en su lugar permaneció en la cápsula a la espera de una posible evacuación. Tras aproximadamente una hora, la NASA anunció que la situación estaba bajo control. La portavoz Bethany Stevens afirmó que no se trató de una emergencia aguda, sino simplemente del resultado de los procedimientos establecidos. Los cosmonautas rusos continúan con los trabajos de reparación. La tripulación consta de tres astronautas de la NASA, un astronauta francés de la ESA y tres cosmonautas rusos. Todos regresaron a sus operaciones normales tras el incidente.