En el tribunal de lo penal de Bocas del Ródano, Amine Oualane, descrito como un presunto líder de la DZ Mafia, regresó el martes al juicio por el asesinato de Farid Tir tras varios días de boicot. Solo en el banquillo, escoltado por gendarmes y policías encapuchados, relató su vida temprana como delincuente y negó los cargos en su contra.
Amine Oualane rompió el pacto de boicot que observaban desde el viernes anterior los acusados en el juicio por los asesinatos de Farid Tir y Mohamed Bendjaghlouli. El martes 31 de marzo de 2026, el tribunal escuchó por videoconferencia a "Tatoo", un narcotraficante anónimo de Marsella que acusó a varios sospechosos en este caso sensible. Con mirada cansada, Oualane desestimó las declaraciones de este informante descrito por la policía. "Es un loco que solo dice estupideces", afirmó. Añadió que "Tatoo" se estaba librando de la culpa de esta manera, mientras que Oualane estaba siendo juzgado "por pequeñeces". Durante su interrogatorio, Oualane habló de su pasado como delincuente precoz encarcelado desde joven y se describió a sí mismo como víctima de una "persecución". "Aunque me den 50 años de prisión, me tiene sin cuidado", declaró ante el tribunal durante un tenso cara a cara con "Tatoo". Este regreso al banquillo marca un día crucial para el acusado, rodeado de medidas de seguridad reforzadas.