Nicolas Sarkozy, condenado en primera instancia a cinco años de prisión firme por asociación de malhechores en el caso de la financiación libia, confía en su antiguo jefe de gabinete Claude Guéant en el proceso de apelación. Ausente por motivos médicos, Guéant podría asumir la responsabilidad de las reuniones de 2005 en Trípoli con Abdallah Senoussi. El resultado del juicio depende en gran medida de estos intercambios en los que también participó Brice Hortefeux.
Nicolas Sarkozy, expresidente y ministro de Estado en 2005, se enfrenta al Tribunal de Apelación de París en el caso de la supuesta financiación libia de su campaña. Condenado a cinco años de prisión firme en primera instancia por asociación de malhechores, ajustó su defensa después de que este cargo le acorralara.
Lo que está en juego se centra en las reuniones en Trípoli de septiembre y diciembre de 2005. Claude Guéant y Brice Hortefeux se reunieron con Abdallah Senoussi, cuñado de Muammar Gaddafi, jefe de los servicios secretos libios y condenado a cadena perpetua en París por el atentado de 1989 contra el vuelo UTA DC 10, en el que murieron 170 personas, incluidas 54 franceses.
Guéant, ausente del juicio por motivos médicos, es fundamental para la estrategia de Sarkozy. Según se informa, el expresidente le encargó asumir la responsabilidad de una posible estafa que involucraba a Ziad Takieddine. Los informes del juicio señalan que Sarkozy se distancia de Guéant y Hortefeux, mencionando "fallos" por parte de sus colaboradores.
Otros elementos, como la "nota Koussa", resurgen en el debate, pero Hortefeux asegura que no informó de nada a Sarkozy.