El Tribunal Oral en lo Penal de Cañete sentenció este jueves a Tomás, Felipe y Yeferson Antihuen a presidio perpetuo calificado por el asesinato de tres carabineros en abril de 2024. Nicolás Rivas Paillao recibió 17 años de prisión como colaborador. La pena implica reclusión de por vida sin libertad condicional hasta cumplir 40 años.
El 26 de marzo de 2026, el Tribunal Oral en lo Penal de Cañete dictó sentencia por el triple homicidio de los carabineros Misael Magdiel Vidal Cid, Sergio Antonio Arévalo Lobo y Carlos José Cisterna Navarro, ocurrido la noche del 26 al 27 de abril de 2024 en el sector Antiquina, kilómetro 25 de la Ruta P-72S entre Cañete y Tirúa. Los uniformados de la 4° Comisaría de Control de Orden Público de Los Álamos fueron emboscados mientras fiscalizaban un arresto domiciliario nocturno en una propiedad familiar de los Antihuen. Al abrir el portón de su camioneta blindada, fueron atacados, desarmados, asesinados y sus cuerpos cargados en el vehículo policial. Los responsables lo condujeron hasta el kilómetro 24, donde lo incendiaron con combustible de una motosierra policial, consumiendo también los cadáveres de las víctimas en la madrugada del 27 de abril. Los hermanos Tomás, Felipe y Yeferson Antihuen Santi fueron condenados como autores de tres homicidios calificados contra funcionarios públicos y robo con violencia, más cinco años por incendio. Además, enfrentan penas accesorias por tenencia ilegal de armas de fuego: Yeferson a cinco años y un día por incidentes en Contulmo (29 de marzo de 2023) y Cañete (26 de abril de 2024); Felipe a tres años y un día por Cañete; y Tomás a diez años por hechos de 2020 y 2025. Nicolás Rivas Paillao, autor colaborador en un homicidio y robo, recibió 17 años de presidio mayor. El presidio perpetuo calificado asegura que los hermanos permanezcan en prisión de por vida, sin libertad condicional antes de 40 años efectivos. Las víctimas recibieron ascensos póstumos a suboficial mayor; la comisaría fue renombrada Héroes de Arauco. Cisterna tenía 43 años y 24 de servicio, padre de un niño de seis; Arévalo, 34 años y 14 de servicio, padre de un bebé de un año; Vidal, 30 años y diez de servicio, padre de un niño de tres. Carabineros valoró la sentencia: “Esto demuestra que no hay espacio para la impunidad frente a crímenes contra quienes protegen a la ciudadanía”, y enfatizó preservar la memoria de sus mártires.