El Gobierno argentino apoyó a Bolivia tras las críticas del embajador británico Richard Porter a un acto conmemorativo por las Malvinas en La Paz. La Cancillería calificó de "desafortunadas" las declaraciones del diplomático, que defendió la soberanía británica citando el referéndum de 2013. Bolivia reafirmó su apoyo regional a la causa argentina.
El conflicto diplomático surgió durante un acto conmemorativo por las Malvinas el 1 o 2 de abril en la Plaza General San Martín de La Paz, organizado con participación de la Embajada argentina. El viceministro boliviano de Relaciones Exteriores, Carlos Paz Ide, declaró que "la causa de las Malvinas no solo corresponde a la Argentina, sino que constituye también una causa regional", y llamó a una solución pacífica conforme a resoluciones de la ONU.
Richard Porter, embajador del Reino Unido en Bolivia, respondió en un video oficial calificando la postura boliviana de "decepcionante e inaceptable". Recordó que en el referéndum de 2013, el 99,8% de los habitantes de las islas votó por permanecer británicos, y advirtió que Bolivia intervino en asuntos soberanos del Reino Unido. Posteriormente, Porter prometió responder "con fuerza y de inmediato" a futuras intervenciones y afirmó que defendería a su país "incluso con su vida".
Bolivia rechazó las acusaciones de injerencia, afirmando que su política exterior se basa en la Carta de la ONU y en principios de integridad territorial. El Ministerio boliviano reiteró su apoyo a Argentina y su llamado a negociaciones.
La Cancillería argentina, liderada por Pablo Quirno, emitió un comunicado agradeciendo el "histórico y valioso respaldo" de Bolivia y tildando de "expresiones desafortunadas" las palabras de Porter. Buenos Aires enfatizó que el apoyo regional a la soberanía argentina es tradicional y se refleja en foros internacionales.