El gobierno de Javier Milei resolvió declarar como organización terrorista a la Hermandad Musulmana y sus filiales en Líbano, Egipto y Jordania, incorporándolas al Registro Público de Personas y Entidades vinculadas al Terrorismo (RePET). La medida se basa en compromisos internacionales y informes de inteligencia sobre actividades ilícitas transnacionales. Esta decisión alinea a Argentina con países como Estados Unidos e Israel en la lucha contra el terrorismo.
El 14 de enero de 2026, el gobierno nacional argentino, bajo la presidencia de Javier Milei, anunció la declaración de la Hermandad Musulmana como organización terrorista. La resolución, comunicada por la Oficina del Presidente de la República Argentina (OPRA), incorpora al grupo y sus capítulos en Líbano, Egipto y Jordania al RePET.
La decisión se fundamenta en los compromisos internacionales de Argentina contra el terrorismo y su financiamiento, así como en informes oficiales que documentan actividades ilícitas transnacionales, incluyendo actos de terrorismo, llamados al extremismo violento y vínculos con otras entidades terroristas. Según el comunicado, estas acciones podrían impactar en territorio argentino, por lo que la medida busca prevenir, detectar y sancionar tales actividades, limitando la operatividad del grupo.
La iniciativa fue coordinada entre la Cancillería, el Ministerio de Seguridad, el Ministerio de Justicia y la Secretaría de Inteligencia. El presidente Milei enfatizó la alineación con 'la civilización occidental', basada en derechos individuales e instituciones, y una condena frontal a la violencia política.
La Hermandad Musulmana, fundada en Egipto en 1928, es un movimiento panislámico que promueve la aplicación de la ley islámica. Aunque algunas ramas se convirtieron en partidos políticos, otras han sido acusadas de violencia y de influir en grupos extremistas como Hamás.
Esta resolución se da un día después de una medida similar en Estados Unidos, anunciada por el secretario de Estado Marco Rubio, quien la describió como parte de un esfuerzo para contrarrestar la violencia y desestabilización. Países como Egipto, Arabia Saudita, Jordania, Israel, Paraguay y Emiratos Árabes Unidos ya habían designado al grupo como terrorista, acusándolo de actividades armadas y conspiraciones.
La acción refuerza la cooperación internacional en seguridad, fomentando el intercambio de información y acciones conjuntas.