En un tribunal de Santa Bárbara, Ashlee Buzzard, de 40 años, se declaró no culpable del asesinato de su hija de 9 años, Melodee Buzzard. Los fiscales planean solicitar cadena perpetua sin pena de muerte, mientras el caso se desarrolla tras la desaparición de Melodee en octubre.
Agárrense los sombreros, porque esta historia es tan desgarradora como escalofriante. Ashlee Buzzard, la madre de 40 años acusada de matar a su pequeña Melodee, compareció el viernes en un tribunal de Santa Bárbara, California, y se declaró rotundamente no culpable. Los fiscales no están jugando: buscan cadena perpetua, pero han descartado la pena de muerte. ¿Su próxima fecha en corte? 7 de enero, cuando las cosas podrían calentarse aún más. 😔
Retrocedamos en el tiempo, porque los detalles parecen sacados de una pesadilla. Melodee desapareció en octubre, desencadenando una búsqueda desesperada. Ashlee fue arrestada este martes pasado por el asesinato después de que las autoridades armaran el rompecabezas. Resulta que el cuerpo de Melodee fue hallado a principios de este mes en Utah, en un lugar donde madre e hija supuestamente hicieron un viaje por carretera juntas. Imágenes de seguridad las captaron a ambas con pelucas —sí, pelucas— en una renta de autos en Santa Bárbara el 7 de octubre. Fueron vistas por última vez en cámara cerca de la frontera Colorado-Utah el 9 de octubre, circulando en un Chevrolet Malibu alquilado que había cambiado a placas de Nueva York por alguna razón. El auto fue devuelto al día siguiente con sus placas originales restauradas... pero ¿Melodee? Ni rastro. 🚗💨
Los familiares no se contienen y le dicen a los medios que Ashlee es "extremadamente inestable mentalmente". Uf, eso es el chisme que nadie quiere oír, pero ya está ahí. Por ahora, Ashlee permanece tras las rejas a la espera de su juicio: sin fianza, sin libertad. Este caso tiene a todos preguntándose: ¿qué pasó realmente en ese viaje por carretera de costa a costa? Fuentes cercanas a la investigación pintan un cuadro de engaño y tragedia, pero tendremos que esperar a que los tribunales sirvan el relato completo.