Nuevos hallazgos en la investigación de Aftonbladet sugieren que Alexandra Fossmo ya estaba muerta cuando la niñera Sara Svensson le disparó en 2004. La fiscal Elin Blank revisará ahora la investigación. El ex pastor de Knutby Peter Gembäck da la bienvenida a la justicia para Svensson pero teme la absolución de Helge Fossmo.
El 10 de enero de 2004, la esposa del pastor Alexandra Fossmo, de 23 años, fue encontrada muerta en su cama en Knutby. La niñera Sara Svensson, entonces de 26, fue condenada por el asesinato, y el pastor Helge Fossmo por instigación, a cadena perpetua. Fossmo fue liberado condicionalmente en 2022 tras cumplir dos tercios de la pena.
La investigación de Aftonbladet en el programa 200 Segundos destaca varios detalles que cuestionan la culpabilidad de Svensson. Entre ellos, ángulos de disparo, distancias y la falta de sangrado en la herida de cadera sugieren que Fossmo ya estaba muerta. Svensson ha descrito en entrevistas que «nada» pasó tras el primer disparo, pero en interrogatorios policiales afirmó que la víctima gimió o dijo «ay».
Peter Gembäck, que era pastor en la congregación de Knutby durante el drama y fue condenado en 2016 por agresión y coacción ilegal, comenta la investigación. «Me preocupa que Helge Fossmo sea absuelto por un tecnicismo legal y se quede con 30 millones en indemnización,» dice. Desea justicia para Svensson: «Sara ha sufrido lo suficiente.»
La fiscal Elin Blank niega que la investigación se encubriera y solicitará protocolos técnicos para abordar las afirmaciones. «No hemos retenido ningún material,» dice. El abogado Jens Lapidus cree que la condena de Svensson debe reabrirse por la credibilidad del sistema judicial.
Åsa Waldau, hermana de Alexandra y ex «Novia de Cristo», descarta la discusión: «Dejad esto y seguid adelante. Han pasado 20 años. Poned una flor en su tumba en su lugar.»
La familia política de Helge Fossmo acoge la revisión y sugiere nuevos interrogatorios a Waldau sobre eventos anteriores en Knutby.