En la investigación en curso del asesinato en Rönninge, donde un hombre de 26 años ha confesado haber matado y descuartizado a una mujer de 25 años desaparecida desde el día de San Esteban, surgen nuevos detalles sobre el historial violento del sospechoso. El criminólogo Leif GW Persson advirtió en 2020 sobre el alto riesgo de reincidencia tras la condena del entonces joven de 19 años por intento de asesinato infantil y delitos de pornografía infantil.
Tras el hallazgo del cuerpo de la mujer y la detención del sospechoso en un bosque cercano –como se informó anteriormente–, la investigación reveló vínculos de ADN e intentos de enterrar partes del cuerpo. El hombre de 26 años confesó de inmediato.
El pasado del sospechoso es alarmante. Condenado en 2020 con 19 años por intento de asesinato al empujar a una niña de 10 años dentro de un coche, además de posesión grave de pornografía infantil (miles de imágenes), búsquedas de 'noquear a alguien' y 'droga para violación', e imágenes de mujeres desnudas muertas. Condenado a dos años y cuatro meses.
Estancias en prisión en Kristianstad y Salberga incluyeron violencia, amenazas como 'pricka' (disparar) al personal y una gran pelea que llevó al aislamiento. Se denegaron permisos de libertad condicional por riesgos de reincidencia.
Leif GW Persson, en 'Brottsjournalen' de TV4 en 2020, declaró: 'Esa gente tiene una tasa de reincidencia muy alta.' Abogó por cuidados psiquiátricos con confinamiento más largo: 'Nunca se libera a alguien si hay riesgo significativo de nuevos delitos. Lo pasaron por alto.'
Tras la liberación, múltiples cambios de nombre (ahora un nombre femenino), datos protegidos, breve formación como conductor de camión y empleo en 2023. La activista Sara Nilsson advirtió públicamente en 2021: 'Es completamente letal.'
En Rönninge crece un memorial de flores y velas. Amigos lloran: 'Podría haberle pasado a cualquiera.' Salem ofrece apoyo en crisis ante el shock comunitario.