Las acciones de Astral cayeron drásticamente después de que la compañía anunciara planes para separar su negocio de productos químicos de sus operaciones de fontanería. La reacción del mercado reflejó la preocupación de los inversores sobre las perspectivas de la unidad química como entidad independiente.
Las acciones retrocedieron un 11 por ciento en respuesta a la noticia de la escisión. Las preocupaciones se centraron en la valoración y las perspectivas de crecimiento de la entidad química, que actualmente presenta un rendimiento inferior al del rentable segmento de fontanería.
Los analistas mantuvieron sus recomendaciones de compra sobre el valor a pesar de la medida. Varias firmas de corretaje redujeron sus precios objetivo tras el anuncio.
La compañía declaró que espera que la división química genere un crecimiento significativo de los ingresos en los próximos años.