El grupo Brandt, último gran fabricante de electrodomésticos de Francia, está en peligro tras 100 años. Colocado en recuperación judicial en octubre, la empresa no ha recibido ofertas de adquisición. Una audiencia crucial está fijada para este miércoles en el tribunal de Nanterre para decidir su destino.
Fundado hace un siglo, el grupo Brandt, propietario de las marcas Sauter y De Dietrich, celebra su centenario en circunstancias precarias. Como último productor francés de grandes electrodomésticos, emplea a 750 trabajadores, principalmente en dos fábricas ubicadas en Saint-Jean-de-la-Ruelle, en el Loiret, y Vendôme, en el Loir-et-Cher.
La empresa fue colocada en recuperación judicial el pasado octubre, sin que se haya presentado ninguna oferta de adquisición hasta la fecha. Esta amenaza de desaparición pesa sobre sus empleados y ha movilizado al Gobierno. Bercy se compromete a preservar la industria francesa y a apoyar el 'made in France'.
Una audiencia decisiva está programada para este miércoles a las 11 de la mañana en el tribunal de actividades económicas de Nanterre. Las autoridades intentan salvar la empresa, icónica desde los anuncios de Mother Denis de los años 70 para sus lavadoras. Sin un inversor, Brandt arriesga no sobrevivir al año, lo que señalaría el fin de una era para la producción nacional de electrodomésticos.