La Alcaldía de Balneário Camboriú anunció la prohibición del naturismo en la playa Pinho, pionera en la práctica en Brasil desde la década de 1980. La medida, en respuesta a demandas de la comunidad y las fuerzas de seguridad, se formalizará por decreto y el nuevo Plan Maestro. La decisión generó críticas de la Federación Brasileña de Naturismo, que aboga por el policiamiento en lugar de abolir la práctica.
La alcaldesa Juliana Pavan (PSD) de Balneário Camboriú, en la costa de Santa Catarina, anunció el miércoles (17) la prohibición del naturismo en la playa Pinho. Reconocida como la primera playa naturista de Brasil en la década de 1980, el lugar perderá ahora su designación oficial.
Pavan afirmó que sancionará el viernes (19) el nuevo Plan Maestro, aprobado por el Concejo Municipal, que no reserva áreas para naturismo en las playas de la ciudad, a diferencia del plan de 2006, que formalizó la práctica en la playa Pinho. Además, un decreto municipal prohibirá el «naturismo o cualquier práctica similar» en todas las playas de Balneário Camboriú.
Según la alcaldesa, la decisión responde a peticiones de la comunidad local, la Guardia Municipal y la Policía Militar. Informes indican que el área «perdió su verdadero propósito como playa naturista y ha sido usada para actos ilícitos y delitos sexuales, incluso afectando playas salvajes vecinas». La alcaldía no proporcionó detalles sobre el número o tipos de incidentes registrados.
«La playa Pinho lamentablemente no cumplió su propósito original y se convirtió en escenario de situaciones que preocupan y violan la ley», dijo Pavan. «Escuchamos a las fuerzas de seguridad y a los residentes que viven la realidad de estas playas a diario, y esta es una medida necesaria para garantizar la seguridad, el orden y el respeto a los residentes, visitantes y al medio ambiente».
La Federación Brasileña de Naturismo respondió con una nota crítica, firmada por su presidenta Paula Silveira. La organización sostiene que los delitos deben combatirse con policiamiento y castigo, no con la abolición de una práctica legítima e histórica. «La omisión de la autoridad pública en Pinho sirvió de argumento para, en la práctica, favorecer intereses inmobiliarios en vez de la seguridad de la población», indica el texto.
La federación resalta que la playa Pinho es un referente del naturismo brasileño, reconocido a nivel nacional e internacional, y representa un entorno de convivencia respetuosa y contacto consciente con la naturaleza. Insiste en que el naturismo está regulado y no debe confundirse con nudismo desordenado o actos delictivos.