Una invasión de barigüí, conocida como la 'mosca negra', está afectando la cuenca del Salado en Buenos Aires, generando preocupación por sus picaduras dolorosas. Estas moscas resisten los repelentes comunes y se reproducen en ríos y arroyos, agravadas por las recientes lluvias y altas temperaturas. Las autoridades advierten sobre posibles reacciones severas en la piel.
La cuenca del Salado, en la provincia de Buenos Aires, enfrenta una invasión masiva de barigüí, un tipo de mosca negra que muerde y causa irritación en la piel. Según reportes recientes, este insecto resiste los repelentes habituales y se reproduce rápidamente en los ríos y arroyos de la zona, lo que ha intensificado el problema durante las últimas semanas.
Las condiciones climáticas han jugado un rol clave en esta proliferación. Las lluvias abundantes combinadas con altas temperaturas han creado un entorno ideal para la reproducción de las barigüí, llevando a un aumento significativo en su población. Residentes de áreas cercanas a Buenos Aires han reportado picaduras que provocan reacciones severas, como hinchazón e irritación prolongada, aunque no se mencionan casos hospitalarios específicos en los informes iniciales.
Expertos locales atribuyen el fenómeno a los cambios estacionales, pero enfatizan la necesidad de medidas preventivas, como el uso de protección en actividades al aire libre. La alerta se emitió en los primeros días de enero de 2026, destacando la urgencia de monitorear la situación en esta región agrícola e hidrológica importante. No hay indicios de que el problema se extienda más allá de la cuenca por ahora, pero las autoridades recomiendan vigilancia continua.