Pedro Henrique Espíndola, del grupo Pipoca de BBB 26, confesó haber engañado a su esposa embarazada al menos seis veces durante el programa el jueves (15/1). Rayna Luiza, que espera su primer hijo, rompió el silencio en redes sociales agradeciendo a los seguidores. La revelación generó rechazo y aclaraciones del equipo del participante.
En BBB 26, transmitido por Globo, Pedro Henrique Espíndola, miembro del grupo Pipoca, llamó la atención al mencionar repetidamente una infidelidad contra su esposa Rayna Luiza. Informes indican que el concursante discutió el episodio en al menos seis conversaciones con otros participantes en un solo día, el jueves (15/1). La primera confesión fue en una charla con Brigido, donde Pedro resaltó el perdón de su esposa: «Mi esposa hace todo por la familia, aceptó algo que yo nunca aceptaría. Si pienso que está hablando con otro hombre, se acaba. Ya le fui infiel a mi esposa y lo soportó por nuestra familia»./n/nMás tarde, hablando con Edilson Capetinha, justificó la revelación: «Lo conté para elogiar a mi esposa. Yo también cometí errores. Le fui infiel y estoy aquí gracias a ella». Rayna, embarazada de siete meses, respondió en sus redes sociales: «Estoy viviendo un momento delicado de gran exposición. Me estoy cuidando, a mi familia y a mi salud emocional. Agradezco mucho el cariño y el respeto. Hablaré en el momento adecuado»./n/nEl equipo de Pedro emitió una nota oficial aclarando que el incidente ocurrió al inicio de la relación, en un tiempo de inmadurez: «Hubo error, hubo dolor y también hubo diálogo, perdón y reconstrucción». El especialista en derecho de familia Fernando Felix, consultado por la columna Gente de Veja, advirtió sobre posibles consecuencias legales. «Aunque el divorcio en Brasil es un derecho potestativo y no depende de culpa, la forma en que se divulga la infidelidad puede generar consecuencias legales autónomas. Si hay exposición excesiva, humillación pública o sensacionalismo, puede interpretarse como abuso de derecho y violación de la dignidad humana, abriendo espacio para una demanda por daños morales». Enfatizó que esto no afecta directamente la división de bienes ni la custodia del hijo, salvo impactos concretos en el niño./n/nEl caso se volvió viral en redes sociales, convirtiéndose en objeto de burlas y generando debates sobre la privacidad en los reality shows.