Natalya Scudder, quien participó en las temporadas 7 y 8 de Below Deck, describió haber pasado una noche en un centro de detención insalubre antes de ser deportada a Australia. Fue retenida después de que las autoridades cuestionaran unas fotos que tomó durante su visita a Estados Unidos.
Scudder relató que le informaron que monetizar las fotografías requería una visa distinta a la que ella poseía. Posteriormente, las autoridades la ubicaron en una habitación que, según describió, carecía de toallas y tenía ropa de cama sucia, con una estancia prevista de entre uno y cinco días. Tras una noche difícil, se sometió a una entrevista y fue deportada. El proceso incluyó un vuelo de 17 horas a EE. UU., entre 30 y 40 horas bajo custodia y un vuelo de regreso de 17 horas. Scudder afirmó que ama a Estados Unidos, pero advirtió a otros influencers que sean cuidadosos al viajar, señalando el aumento en las medidas de control por parte de las autoridades.