Tres barcos sospechosos de la flota fantasma rusa se encuentran fondeados forzosamente frente a Trelleborg con 36 tripulantes varados a bordo desde hace meses. El domingo se confinó a más personas cuando el Jin Hui fue abordado. La Guardia Costera advierte de posibles intervenciones si más buques entran en aguas suecas.
Tres buques –el Caffa, el Sea Owl I y el Jin Hui– permanecen anclados uno junto al otro frente a Trelleborg sin permiso para moverse. Se sospecha que forman parte de la flota fantasma rusa que transporta petróleo para financiar la guerra en Ucrania y figuran en las sanciones de la UE. El Jin Hui también es sospechoso de navegar con una bandera siria falsa y aparece en las listas del Reino Unido y Ucrania.
La Guardia Costera y la policía han llevado a cabo varias operaciones contra barcos de la flota fantasma en aguas suecas durante este invierno y primavera. El Caffa fue abordado el 6 de marzo bajo sospecha de transportar grano ucraniano robado; su capitán fue detenido, pero posteriormente puesto en libertad. El Sea Owl I fue abordado el 12 de marzo y su capitán ruso permanece bajo custodia. El Jin Hui fue abordado el domingo y su capitán chino está detenido bajo sospecha de uso indebido de documentos falsos y violaciones de la ley marítima.
"Si este tipo de buque sigue entrando en aguas suecas, intervendremos", afirma el jefe de prensa de la Guardia Costera, Mattias Lindholm. La Agencia de Transporte ha emitido prohibiciones de uso para el Caffa y el Sea Owl I hasta que se solucionen sus deficiencias. El personal de la Guardia Costera permanece a bordo del Jin Hui.
El capellán JP Heath, de Malmö, visitó el Caffa, donde 12 tripulantes llevan varados casi dos meses, pero se le denegó el acceso al Sea Owl I. Un total de 36 marineros permanecen a bordo, a excepción de los capitanes detenidos. "No es un tema fácil de tratar. Nadie sabe cuánto tiempo más estarán aquí", comenta Heath.