La Autoridad Australiana de Seguridad Marítima ha finalizado una respuesta de emergencia de 24 días para evitar que un granelero averiado derive hacia la Gran Barrera de Coral. El Swift Hangzhou, con bandera de Liberia, perdió potencia en el mar de Coral el 1 de febrero de 2026, lo que llevó a esfuerzos intensivos de monitoreo y apoyo. El buque ahora está anclado de forma segura en Gladstone, Queensland.
El 1 de febrero de 2026, el granelero con bandera de Liberia Swift Hangzhou sufrió una avería en el motor en el mar de Coral, generando preocupación por una posible deriva hacia las sensibles zonas de la Gran Barrera de Coral. La Autoridad Australiana de Seguridad Marítima (AMSA) activó de inmediato sus protocolos de respuesta para gestionar la situación y proteger el entorno marino circundante. nnDurante las tres semanas siguientes, la AMSA coordinó una operación integral que involucró múltiples remolcadores para asegurar el buque lejos del arrecife y del Parque Marino de la Gran Barrera de Coral. Se monitorearon continuamente las condiciones meteorológicas y del mar para evaluar riesgos. Un oficial de siniestros marítimos fue desplegado a bordo para evaluar el problema del motor y proporcionar orientación al capitán del buque y a los equipos de respuesta. nnLa colaboración fue clave, con la AMSA trabajando junto a Maritime Safety Queensland y la Autoridad del Parque Marino de la Gran Barrera de Coral. Se realizaron revisiones diarias para garantizar el bienestar de la tripulación, incluyendo provisiones y apoyo a bordo. Para el 5 de febrero de 2026, los remolcadores escoltaban activamente al Swift Hangzhou, como se documenta en fotos operativas. nnEl esfuerzo concluyó con éxito el 24 de febrero de 2026, cuando el buque llegó a un anclaje seguro en Gladstone, Queensland. Permanece retenido allí para inspecciones de navegabilidad. nnEl director ejecutivo de Respuesta de la AMSA, Alex Barrell, enfatizó la importancia de la operación. “Este incidente es un recordatorio de que lo inesperado en el trabajo marítimo puede ocurrir en cualquier punto de la travesía de un buque”, dijo Barrell. Agregó: “En el caso del Swift Hangzhou, el enfoque de la AMSA evitó riesgos para el buque, la tripulación y el medio ambiente marino”. Barrell elogió la coordinación las 24 horas por parte del personal de la AMSA. nnEsta respuesta subraya el rol de la AMSA en la gestión de pérdidas de propulsión cerca de aguas ambientalmente vulnerables, evitando amenazas potenciales a los ecosistemas marinos.