Cazas suecos Jas 39 Gripen interceptaron el viernes a un submarino ruso de clase Kilo en el Kattegat, el cual se dirigía hacia el mar Báltico. Las Fuerzas Armadas lo están rastreando junto con sus aliados como parte de sus operaciones rutinarias. El submarino se encuentra en aguas internacionales sin haber violado el territorio sueco.
El viernes, los cazas Jas 39 Gripen de las Fuerzas Armadas suecas interceptaron un submarino ruso de clase Kilo en el Kattegat. Dos aviones despegaron al principio de la tarde para verificar y realizar el seguimiento del submarino que se dirigía hacia el mar Báltico. Las Fuerzas Armadas han monitoreado la embarcación durante algún tiempo mediante el intercambio de información con sus aliados.
Pär Pihlqvist, secretario de prensa de las Fuerzas Armadas, describe la operación como rutinaria. "Es parte de marcar presencia. En resumen: 'te vemos, sabemos que estás aquí, sabemos lo que estás haciendo. Y queremos que tú lo sepas'", señala. Según un comunicado de prensa, la acción permite mantener un buen panorama situacional y garantizar la integridad territorial.
Pihlqvist enfatiza que el submarino no ha violado el territorio sueco y no representa ninguna amenaza. "No ha supuesto ninguna amenaza ni se ha desviado de lo que es normal", añade. Las Fuerzas Armadas evitan dar la posición exacta, pero destacan que mantienen un buen control sobre el mar Báltico.
Las Fuerzas Armadas creen que el submarino se dirige a bases en San Petersburgo o Kaliningrado. El experto Johan Huovinen afirma que dichos pasajes no son inusuales y que posiblemente se trate del tercer submarino ruso en el mar Báltico. El ejército noruego confirma que los buques rusos transitan rutinariamente por el Kattegat.