Las Fuerzas Armadas suecas evalúan que la amenaza militar rusa contra Suecia aumentará hasta 2030, junto con una guerra híbrida en crecimiento. La agencia ha presentado prioridades al gobierno para reforzar la defensa, incluyendo misiles de largo alcance y satélites espía. La situación se describe como la más grave desde la Segunda Guerra Mundial y se espera que empeore.
Desde la invasión rusa de Ucrania, la situación de seguridad de Suecia se ha descrito como la más grave desde la Segunda Guerra Mundial. El lunes, las Fuerzas Armadas suecas presentaron sus prioridades completas para configurar la defensa militar al gobierno. Según la evaluación, la amenaza militar convencional rusa aumentará hasta 2030, mientras que la capacidad rusa para la guerra híbrida y la presión económica también crece.
El teniente general Carl-Johan Edström, jefe del estado mayor de defensa, subraya los riesgos: «Vemos un riesgo de que Rusia continúe su crecimiento independientemente de los desarrollos en Ucrania». Esto podría implicar más fuerzas terrestres en la frontera ruso-báltica, mayores capacidades de largo alcance y una flota rusa mejorada en el Ártico.
Para contrarrestar la amenaza, las Fuerzas Armadas priorizan operaciones multidominio, donde unidades terrestres, marítimas, aéreas, espaciales y cibernéticas colaboran. Inversiones específicas incluyen drones y sistemas ant drones, ataques de largo alcance hasta 200 millas en territorio enemigo, control del Báltico, mayor conciencia situacional mediante sensores en tierra, aire y espacio, así como una defensa aérea y antimisiles más fuerte.
Edström enfatiza la necesidad de capacidad para atacar objetivos dentro de Rusia: «Necesitamos aumentar nuestra capacidad de ataque de largo alcance en profundidad. Tanto para elementos ofensivos en nuestra defensa como para disuasión». Suecia también debe reforzar operaciones en Finlandia y los Bálticos, enfocándose en guerra con drones y reservas de municiones. Para la recopilación de inteligencia, se requieren sistemas como Globaleye y satélites nacionales para cubrir áreas desde más allá de los Urales hasta el Atlántico y al sur del Mediterráneo.
Las Fuerzas Armadas critican la dirección del gobierno: «Hay una situación extraordinaria con peligro en la demora». La agencia pide más libertad, autoridad decisoría y flexibilidad a lo largo de los años presupuestarios, ya que la dirección actual lleva a una suboptimización. Se espera que el presupuesto de defensa crezca de 148 mil millones de coronas este año a más de 200 mil millones para 2030, para cumplir con los requisitos de la OTAN y la amenaza creciente.
La defensa aérea y antimisiles integrada de la OTAN es central, y Suecia necesita contribuir más para proteger bases e infraestructuras contra todo, desde misiles balísticos hasta pequeños drones.