Unos 1.500 paracaidistas estadounidenses abandonaron discretamente una base estratégica cerca de la frontera ucraniana el pasado octubre, levantando alarmas en Rumanía sobre la cohesión de la OTAN. Mientras los ministros de Defensa se preparan para reunirse en Bruselas el 12 de febrero, la alianza enfrenta una crisis de confianza en medio de tensiones sobre Groenlandia y prioridades cambiantes de EE.UU. Esta fractura señala una erosión en la garantía de defensa colectiva del Artículo 5.
La historia comenzó con esos retiros silenciosos de 1.500 paracaidistas estadounidenses de una base rumana cerca de la frontera ucraniana, que aparecen como una grieta en el fundamento transatlántico de la OTAN. Durante décadas, la alianza ha dependido de la promesa del Artículo 5: un ataque a uno es un ataque a todos. Hoy, las disputas territoriales y la retórica política amenazan ese vínculo. La tensión central gira en torno a Groenlandia, donde el renovado interés de EE.UU. en su adquisición desafía el principio de igualdad soberana de la OTAN. Sophia Besch, investigadora senior en Carnegie Europe, afirma: «Este episodio es significativo porque cruzó una línea invisible». Las senadoras estadounidenses Jeanne Shaheen y Lisa Murkowski advirtieron que tales sugerencias señalan inestabilidad, envalentonando a los adversarios. Para reforzar la independencia, las naciones europeas y Canadá acordaron en julio de 2025 destinar el 5% del PIB a defensa para 2035, incluyendo el 3,5% para necesidades militares básicas y el 1,5% para infraestructura de seguridad como puentes y puertos. El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, elogió estas medidas pero evitó comentar la disputa sobre Groenlandia. El Kremlin no ha pasado por alto estas grietas; el ministro de Exteriores Sergei Lavrov lo calificó de «gran desorden en Europa». La jefa de política exterior de la UE, Kaja Kallas, advirtió sobre las amenazas rusas continuas, incluidas ciberataques y sabotajes. Con la reunión del 12 de febrero centrada en la seguridad del Alto Norte, la pregunta persiste: ¿puede la OTAN superar sus divisiones internas? En su discurso de fin de año, Rutte recordó que Rusia ha traído de vuelta la guerra a gran escala al continente.