El presidente Donald Trump está revisando opciones, incluida la acción militar, para adquirir Groenlandia de Dinamarca, citando necesidades de seguridad ártica frente a China y Rusia. Haciendo eco de su interés de 2019, su portavoz confirmó la revisión el 6 de enero de 2026, provocando duras reprimendas de líderes europeos que defienden la soberanía danesa y advierten del posible colapso de la OTAN.
Renovando su propuesta de 2019, el presidente de Estados Unidos Donald Trump, el 4 de enero de 2026 a bordo del Air Force One, criticó las defensas de Groenlandia de Dinamarca, bromeando: «¿Sabéis lo que han hecho los daneses recientemente para fortalecer la seguridad en Groenlandia? Han añadido un trineo de perros». Su portavoz aclaró el 6 de enero que Trump está estudiando «varias opciones» para obtener el control, incluyendo «usar el ejército», vitales frente a adversarios en el Ártico.
Europa reaccionó con rapidez. El presidente francés Emmanuel Macron consideró inimaginable una violación de la soberanía por parte de Estados Unidos. Una declaración conjunta de varios países europeos el 6 de enero respaldó a Dinamarca. La primera ministra danesa Mette Frederiksen advirtió que cualquier ataque a un aliado de la OTAN pondría fin al «orden de seguridad global posterior a la Segunda Guerra Mundial». El ministro de Exteriores Lars Løkke Rasmussen refutó las afirmaciones sobre presencia china, destacando 90.000 millones de coronas (1.200 millones de euros) invertidos en seguridad ártica. El expresidente François Hollande lo calificó de «el fin de la Alianza Atlántica».
Otras opciones incluyen la compra o una asociación libre, según un funcionario estadounidense. Groenlandia, territorio autónomo danés con 57.000 residentes y minerales clave, enfrenta limitaciones infraestructurales. El primer ministro local Jens-Frederik Nielsen instó a la calma el 5 de enero, señalando la falta de preparación para combatir a Estados Unidos y los riesgos de parálisis de la OTAN.
Nuuk y Copenhague buscan conversaciones con el secretario de Estado de Estados Unidos Marco Rubio para aclarar malentendidos, mientras Trump presiona por un acuerdo pese a las objeciones de la OTAN.