Las amenazas de Donald Trump contra Groenlandia han hecho urgente la seguridad ártica. Como una de las naciones árticas de la OTAN, Suecia podría asumir un papel central en los esfuerzos de seguridad de la región. El gobierno quiere contribuir a un mayor presencia de la OTAN allí.
Las declaraciones de Donald Trump de que Groenlandia debe convertirse en estadounidense han agudizado el foco en la seguridad ártica. A medida que el hielo se derrite, emergen nuevas rutas comerciales y recursos, pero también aumentan las tensiones políticas. Suecia, miembro de la 'Artico 7' de la OTAN, tiene un potencial significativo para contribuir. La OTAN anunció el miércoles que los estados miembros árticos discutirán un marco para un acuerdo sobre Groenlandia y la seguridad ártica, tras las conversaciones entre Trump y el secretario general Mark Rutte. Las negociaciones continúan entre Dinamarca, Groenlandia y EE.UU. A petición de Dinamarca, Suecia ha enviado personal militar a Groenlandia para el ejercicio 'Arctic endurance', que podría durar hasta dos años. Dinamarca ha reforzado sus fuerzas allí, con participación de naciones como Suecia, Alemania, Francia y el Reino Unido. El gobierno enfatiza el deseo de Suecia de mejorar la seguridad. 'Suecia está trabajando activamente para que la OTAN aumente su presencia y actividad en la región ártica', dijo la ministra de Asuntos Exteriores Maria Malmer Stenergard (M) en una conferencia de prensa con su homóloga danés Lars Løkke Rasmussen. El experto militar Joakim Paasikivi, ex teniente coronel, destaca la competencia de Suecia. 'Suecia es naturalmente uno de los países que tiene la competencia para ello', dice. Señala la capacidad para operar en condiciones de frío extremo, pero critica el razonamiento de Trump: 'No hay amenaza militar de Rusia y China ahora; es completamente irreal. No hay nada comprensible en esta historia.' El ejercicio continúa y podría llevar a una mayor cooperación internacional en la región.