Beyoncé regresó de forma impresionante a la alfombra roja de la Met Gala como copresidenta, luciendo un vestido que marca el cierre de su etapa Cowboy Carter. El atuendo, diseñado por Olivier Rousteing, presentaba un esqueleto adornado con diamantes de imitación y una cola de plumas. La artista expresó su entusiasmo por compartir la experiencia con su hija.
Beyoncé apareció en la Met Gala 2026 el lunes por la noche, siendo esta su primera asistencia desde la temática Manus x Machina de 2016. Como una de las copresidentas del evento, apareció sin ningún elemento de estética estadounidense, lo que indica un cambio respecto a su etapa Cowboy Carter. Su familia la acompañó en las escalinatas del Met, atrayendo una atención considerable tras una ausencia de una década en el evento, al cual ha asistido en siete ocasiones previas. Beyoncé lució un vestido ceñido al cuerpo de malla color piel adornado con un esqueleto de diamantes, que se extendía hasta sus guantes. Sobre él, llevaba un abrigo de ópera de plumas con una larga cola que requirió de cinco personas para ser trasladada por las escaleras. Su cabello dorado estaba rizado y ondulado, coronado por una tiara con forma de sol. “Está diseñado por Olivier Rousteing, alguien que ha sido muy leal conmigo y con quien he creado muchos looks icónicos”, dijo Beyoncé a Lala durante la transmisión en vivo. Describió el momento como surrealista al comentar: “Estoy emocionada por vivirlo a través de los ojos de mi hija”. La cantante abrazó la temática del evento, que celebra los cuerpos, señalando: “Jugosos, con curvas, delgados, [simplemente] celebrando lo que sea que Dios te haya dado”. Existe una gran especulación sobre su aparición como el posible inicio del “Acto III”, del que se rumorea que será un álbum de rock, lo cual se ve impulsado por su reciente actividad en redes sociales y referencias a su archivo musical.