En la fiesta de los Óscar de Vanity Fair tras la 98.ª edición de los Premios de la Academia, los invitados optaron por un vestuario realista inspirado en los 90 por encima de los looks desnudos transparentes. Los diseños de Givenchy de Sarah Burton influyeron en la tendencia hacia el individualismo en siluetas y detalles personalizados. Celebridades como Elle Fanning y Kaia Gerber ejemplificaron el cambio en el evento del Los Angeles County Museum of Art.
La noche de los Óscar 2026 puso de manifiesto un alejamiento de los vestidos desnudos hacia un vestuario 'real' con influencia de Carolyn Bessette Kennedy de los 90, como se vio en la after-party de Vanity Fair sobre la nueva alfombra plateada en el Los Angeles County Museum of Art (LACMA). La presentación de Givenchy de Sarah Burton enfatizó el individualismo, con ella declarando: «Cada mujer es su propia persona, cada silueta es su propio personaje». Nicole Phelps de Vogue recordó las reacciones de las mujeres: «Me encantó eso», «tan hermoso», «exactamente como quiero verme ahora». Este ambiente hizo eco tras un mes de la moda centrado en estilos realistas, haciendo que los looks de la after-party contrastaran con las tendencias transparentes de años anteriores, que ahora parecían vulgares, especialmente con ganadores de los Óscar presentes. Elle Fanning lució un vestido con bustier, lazo drapeado en satén duchesse negro, mientras que Kaia Gerber llevó un vestido de terciopelo rojo drapeado y cortado con hombros al descubierto, ambos mostrando el minimalismo lady-like de Burton. Hailey Bieber eligió un vestido de Giorgio Armani con estampado de leopardo, silueta de reloj de arena y adornos meticulosos en puntos en lugar de Saint Laurent. Kim Kardashian apareció con un vestido ceñido dorado de Gucci, y Kendall Jenner con un vestido azul bebé de Chanel que reflejaba el estilo Hollywood clásico de Matthieu Blazy. Las modelos Adwoa Aboah y Paloma Elsesser llevaron creaciones negras ceñidas y cubiertas, y Sarah Pidgeon, embajadora de primavera de CBK, lució un slip metálico de Calvin Klein. Jessie Buckley cambió del vestido rosa de Chanel inspirado en Grace Kelly de la ceremonia por un pequeño vestido negro sin esfuerzo al estilo de mejor actriz. El enfoque estuvo en looks personalizados exquisitos que priorizaban el corte, el ajuste, la confección y el detalle.