En esta serie sobre Dead Man's Wire, que continúa tras el relato de Dacre Montgomery sobre su papel como el rehén Richard Hall, el actor sueco Bill Skarsgård analiza su papel protagonista como el secuestrador Tony Kiritsis en la película de Gus Van Sant, inspirada en la crisis real ocurrida en Indianápolis en 1977. En una entrevista en Estocolmo, revela cómo su reciente interpretación de Clark Olofsson en la serie de Netflix Clark influyó en su intensa actuación.
Bill Skarsgård se reúne con el periodista en la cima del antiguo centro comercial PUB de Estocolmo, ahora convertido en un hotel de lujo, para hablar sobre su papel principal en Dead Man's Wire de Gus Van Sant. Como detallamos en nuestra cobertura anterior, la película recrea el calvario de 60 horas de Tony Kiritsis, quien mantuvo al ejecutivo hipotecario Richard Hall a punta de pistola mediante un 'cable de hombre muerto' (dead man's wire): un cable de acero que conectaba el gatillo de una escopeta a los cuellos y cuerpos de ambos hombres.
El director Van Sant alejó a Skarsgård del fotorrealismo a pesar de las diferencias físicas. 'A Gus no le interesaba eso. Entonces me sentí bien', comenta Skarsgård. El rodaje de 19 días utilizó cámaras en mano y tomas largas; el actor se sumergió en las cintas de audio reales de Kiritsis para capturar la energía bruta del personaje.
Skarsgård estableció paralelismos directos con su papel de Clark Olofsson: 'Clark tenía magnetismo; a Tony nunca se le escuchó realmente. Pero Clark me ayudó a desbloquear esto'. Kiritsis fue absuelto por motivos de demencia y falleció hace más de dos décadas.
Tras terminar el rodaje, Skarsgård se dirigió a Irlanda del Norte para interpretar a Little John en The Death of Robin Hood, junto a Hugh Jackman, quien encarna una versión descarnada del forajido. Skarsgård elogia a Van Sant como un 'maestro' y destaca el poderoso elenco de la película, que incluye a Al Pacino y Colman Domingo.