La edición 2026 del Carnaval de Negros y Blancos en Pasto celebrará el centenario del Corso de Flores, un hito fundacional de la fiesta. Esta conmemoración busca recuperar el respeto en las tradiciones y proyectar el patrimonio hacia el futuro, según el gerente de Corpocarnaval. El evento, del 2 al 7 de enero, equilibrará memoria histórica con innovaciones modernas.
El Carnaval de Negros y Blancos, la fiesta mayor de Pasto, Colombia, se prepara para una edición especial en 2026 que honra los 100 años del Corso de Flores, el desfile que consolidó la identidad colectiva de la celebración. Andrés Jaramillo, gerente de Corpocarnaval, describe este aniversario como una invitación a reflexionar sobre el rol ciudadano en la preservación del patrimonio: “La conmemoración de los 100 años del Corso de Flores no es solo una fecha simbólica; es una invitación a preguntarnos cuál es nuestro rol ciudadano después de un siglo de Carnaval y cómo nuestras acciones garantizarán su permanencia”.
El programa incluirá homenajes en eventos clave, como el Desfile de la Familia Castañeda, centrado en la memoria del primer gesto colectivo, y tributos artísticos en el Gran Desfile del 6 de enero. Jaramillo enfatiza la necesidad de conectar pasado y futuro: “Mirar al pasado no debe quedarse solo en la celebración; debe servir para revisar de dónde venimos y proyectar con responsabilidad hacia dónde queremos ir”.
La fiesta mantendrá su equilibrio entre tradición e innovación. Prácticas como el “juego caricia”, donde se pide una “pintica” en gesto amistoso, se conservarán intactas, mientras se incorporan tecnologías y estrategias de comunicación. El Plan Especial de Salvaguardia guía estos cambios, protegiendo elementos esenciales. “Nuestro Carnaval es un patrimonio vivo que se transforma constantemente; no hay un abismo entre tradición e innovación, ambas pueden caminar juntas”, afirma Jaramillo.
Logísticamente, la ruta principal de la Senda del Carnaval permanece igual, con ajustes solo en el Carnavalito, que iniciará en el Parque Ambiental Rumipamba y terminará en el Estadio Departamental Libertad. Actividades previas comienzan el 28 de diciembre en barrios y comunas, culminando en el Juego de Negros el 5 de enero. Se espera atraer cerca de 200.000 visitantes, generando un impacto económico de $1,2 billones en hotelería, gastronomía y comercio.
Enfocadas en sostenibilidad, se reforzarán medidas de seguridad, movilidad y protección ambiental, incluyendo reciclaje y economía circular. Iniciativas como el Taller de Confección con el Sena producirán indumentaria para 400 periodistas, promoviendo oportunidades económicas para madres cabeza de familia. “El Carnaval no solo beneficia a los artistas; su impacto se extiende a toda la ciudad y a múltiples sectores económicos”, concluye Jaramillo.