El Carnaval de Barranquilla, del 14 al 17 de febrero de 2026, inspira una moda alineada con la creatividad, la individualidad y el consumo consciente. Bajo el lema 'Aquí suena Michelle' de la Reina Michelle Char Fernández, se promueve un estilo auténtico que prioriza la esencia sobre el exceso.
El Carnaval de Barranquilla regresa del 14 al 17 de febrero de 2026, convirtiendo la ciudad en un escenario de ritmo, color e identidad cultural. La Reina del Carnaval, Michelle Char Fernández, impulsa el lema “Aquí suena Michelle”, que exalta la herencia musical local y un legado transmitido entre generaciones. Este enfoque enfatiza lo auténtico, con el mensaje de reducir el exceso para resaltar la esencia: menos espuma, más Carnaval.
Esta filosofía se refleja en la moda carnavalera de este año, que se alinea con valores como la creatividad, la individualidad y la conciencia en el consumo. Según datos de GoTrendier, el 65 % de los jóvenes colombianos prioriza alternativas sostenibles incluso en ocasiones especiales, midiendo el estilo por las decisiones detrás de cada look.
Ximena Pardo, PR Manager de GoTrendier, destaca: “El Carnaval es ritmo, identidad y libertad. Vestirlo hoy implica reinterpretar lo que ya tenemos, jugar con el color y permitir que cada outfit cuente su propia historia”.
Las propuestas incluyen paletas vibrantes como fucsia, verde ácido, amarillo intenso y naranja, combinadas en siluetas sencillas con telas livianas y accesorios de carácter. Ejemplos clave son pantalones de tiro alto en colores potentes, blusas estampadas tropicales, sandalias de plataforma y gafas grandes, creando looks frescos y equilibrados.
El hazlo tú mismo evoluciona con intervenciones intencionales: chaquetas oversize personalizadas, camisas convertidas en tops y shorts de mezclilla reutilizados, con detalles como parches o bordados. El brillo se usa de forma curada, con lentejuelas y plumas como acentos en pañuelos o bolsos.
Una fórmula sugerida es una camisa oversize con cinturón, shorts de vinilo, botas de combate y accesorios luminosos, mezclando glamour y energía festiva. Reutilizar prendas e intercambiar piezas honra la tradición de manera contemporánea.
Pardo concluye: “La moda del Carnaval no busca perfección, busca actitud. Es ritmo, juego y libertad”. Esta visión conecta con un Carnaval que valora lo esencial sobre lo superficial.