En medio de la tradición de la Epifanía, los grupos de Folia de Reis en el Morro da Formiga de Río ganan nueva vida a través de redes sociales y adaptaciones modernas. La comunidad de Tijuca preserva la costumbre bíblica con giros contemporáneos, atrayendo vistas masivas en línea. Los líderes destacan la resiliencia cultural pese a los desafíos religiosos.
La Epifanía, celebrada el 6 de enero de 2026, se vive con fervor en Morro da Formiga, Tijuca, al norte de Río de Janeiro. Esta comunidad de 2.763 residentes, según el Censo de Favelas del IBGE de 2022, alberga cuatro grupos de Folia, más que en otros barrios de la capital. A diferencia de zonas donde la tradición ha decaído, aquí prospera con innovaciones.
Marcos Antonio Lopes, de 28 años, maestro de Brilhante Estrela de Belém, explica: «En Morro da Formiga, todos nacen hinchas de un equipo de fútbol y de un grupo de Folia de Reis». Él compara los grupos con clubes de fútbol locales y afirma que la Folia se ha convertido en una forma de resistencia. «Recientemente visité una casa en un barrio lejano donde no había pasado una Folia en 80 años. Nos hemos vuelto resistencia», declara.
Las adaptaciones incluyen payasos con bailes inspirados en funk y elementos visuales como luces de neón en tambores y trajes, lo que permite actuaciones nocturnas. En 2023, Brilhante Estrela de Belém apareció en el video del rapero Marcelo D2 para «Povo de Fé», resaltando creencias populares. En redes sociales, los videos de procesiones y visitas domiciliarias acumulan cientos de miles de vistas, ayudando a aclarar qué es la Folia: no una fiesta de bloque ni una reunión casual, sino el recorrido de los tres reyes magos —Melchor, Gaspar y Baltasar— en busca del niño Jesús, con versos recitados y ritmos de tambores.
La financiación proviene de una subvención anual del gobierno estatal, que en 2026 asignó R$25.000 a 200 grupos, por un total de R$5 millones. A pesar de denuncias de «grupos fantasma» creados solo para recibir la subvención, el apoyo es crucial. Los niños se suman a la «folia da lata velha», golpeando latas y chatarra metálica, inspirando a nuevas generaciones como la de Lopes.
Sin embargo, persiste la resistencia religiosa. Lopes, exmiembro de una iglesia evangélica, enfrentó oposición familiar y de pares. Carlos Daniel Medeiros, de 56 años, productor cultural, indica que los payasos, con máscaras coloridas, sufren prejuicios por fusionar elementos africanos, indígenas y paganos. «Hay un lado 'exusístico', de Exu, que impregna al payaso. Es lo sagrado y lo profano desfilando en armonía», afirma, subrayando el diálogo comunitario en la favela.