Una escena preparada para un anuncio de un concesionario de coches en Minas Gerais fue confundida con un crimen real, lo que provocó la intervención de la policía. Los agentes reaccionaron rápidamente ante lo que parecía ser un cuerpo en una bolsa negra. Los participantes aclararon que se trataba de una broma que contaba con un empleado dentro de la bolsa.
Un concesionario de coches en Minas Gerais estaba grabando un vídeo publicitario cuando una escena inusual llamó la atención de la policía. Los actores estaban simulando el descarte de un cuerpo en una bolsa negra como parte del guion de la campaña. Los agentes que se encontraban cerca lo confundieron con un crimen real y realizaron una intervención inmediata.El personal del concesionario intentó explicar rápidamente la situación. Uno de ellos declaró: “Es una broma, avisamos a la policía de allí”. El “cuerpo” era en realidad un empleado de la empresa colocado dentro de la bolsa para el efecto visual.La campaña publicitaria del concesionario tenía como objetivo captar la atención mediante una broma. No se presentó ningún informe policial formal tras la aclaración y el rodaje continuó sin más incidentes.