El Bolonia, quinto clasificado de la Serie A, venció 2-1 al Celta de Vigo en Balaídos, desinflando la euforia del equipo gallego tras su reciente triunfo ante el Real Madrid. Los italianos remontaron con dos goles de Bernardeschi y dominaron mediante una intensa presión. Esta derrota deja al Celta con nueve puntos en seis jornadas de la Europa League, complicando su acceso directo a octavos.
El Celta de Vigo llegaba a Balaídos con la moral alta tras vencer al Real Madrid en el Bernabéu hace cuatro días, pero el Bolonia les bajó los humos de inmediato. El equipo italiano, dirigido por Vincenzo Italiano, impuso una presión hombre a hombre desde el inicio, asfixiando la salida de balón del Celta, que alineó a Ilaix Moriba y Lucas Beltrán en el doble pivote, con Carreira y Óscar Mingueza como carrileros.
En el primer tiempo, el Celta acertó en su primera llegada clara: Williot Swedberg controló en la banda derecha, eludió a Lykogiannis y asistió a Bryan Zaragoza, quien marcó a placer ante Ravaglia. Sin embargo, el Bolonia, superior en el juego, falló dos mano a mano ante la portería de Ionuț Radu, con oportunidades de Rowe y Santiago Castro. Borja Iglesias, en gran forma esta temporada, luchó ante Heggem pero no brilló como en Madrid.
Tras el descanso, Claudio Giráldez sustituyó a Bryan Zaragoza por Hugo Álvarez. El VAR anuló un gol de Pobega por fuera de juego de Bernardeschi, pero validó otro incidente similar cuando Javi Rodríguez derribó al italiano en el área, concediendo un penalti que Bernardeschi transformó para empatar. Poco después, una pérdida de Iago Aspas en el centro del campo permitió a Bernardeschi marcar el 1-2 definitivo.
El Bolonia mantuvo la intensidad y no dio opciones al Celta, que suma su cuarta derrota en Balaídos esta temporada, donde solo ha ganado dos partidos. Con nueve puntos, se alejan del top-8 de la Europa League y enfrentarán a Lille en Vigo y Estrella Roja en Belgrado en enero para decidir su clasificación.