Un paquete bomba detonó este viernes en la Escuela Superior de Gendarmería Nacional en San Telmo, Buenos Aires, dirigido al exdirector Diego Gasparutti, hiriendo levemente a dos oficiales. La encomienda había estado guardada por casi cuatro meses, y las autoridades investigan su origen y motivo. El juez Marcelo Martínez de Giorgi solicitó la intervención de la SIDE en la pesquisa.
La explosión ocurrió alrededor de las 13:50 en una oficina del piso 11 del edificio de la Escuela Superior de Gendarmería Nacional, ubicado en avenida Paseo Colón al 500, en el barrio de San Telmo, Ciudad de Buenos Aires. El artefacto, una caja similar a una correspondencia privada con un detonador en su interior, detonó al ser abierto, causando quemaduras leves a dos oficiales que fueron trasladados por el SAME al Hospital Argerich y quedaron fuera de peligro. Además, una tercera persona recibió atención en el lugar y otra asistencia con oxígeno por inhalación de humo.
El paquete estaba dirigido al comandante mayor Diego Gasparutti, quien había dejado la dirección del instituto a mediados de 2024. Según fuentes de la investigación, la encomienda había permanecido almacenada durante aproximadamente cuatro meses en la sede. Gasparutti se encontraba en el edificio al momento del incidente para retirar pertenencias personales, lo que ahora forma parte de las líneas investigativas.
Tras la explosión, se evacuó preventivamente a unas 320 personas del edificio y construcciones linderas. Un amplio operativo de seguridad incluyó a bomberos, Policía de la Ciudad y equipos médicos, con cortes de tránsito y desvíos. Autoridades nacionales como la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, y el titular del SAME, Alberto Crescenti, se presentaron en el lugar.
La causa está a cargo del juez federal Marcelo Martínez de Giorgi, quien ordenó pericias a la División Unidad de Investigación Antiterrorista de la Policía Federal Argentina para determinar el origen del explosivo, cómo ingresó al edificio y el objetivo del ataque. El juez también solicitó la intervención de la SIDE, trabajando en conjunto con el área de Inteligencia y la Policía Federal. Los investigadores analizan cámaras de seguridad, registros de correspondencia y posibles vínculos personales o profesionales relacionados con Gasparutti.