Un agente del sheriff del condado de Riverside ha sido acusado de homicidio vehicular grave tras supuestamente causar la muerte de un futuro novio mientras respondía a gran velocidad a una llamada que ya había sido resuelta.
El agente del sheriff del condado de Riverside, Glynn Wilburn, de 42 años, se enfrenta a un cargo de homicidio vehicular grave, así como a un cargo de conducción temeraria con resultado de lesiones corporales graves. Los cargos se derivan de un accidente ocurrido en septiembre de 2025, en el que Wilburn se saltó un semáforo en rojo a unos 160 km/h en Cherry Valley Boulevard y embistió el coche conducido por Gavin Hinkley, de 21 años, y su prometida, Madeline Fox, de 20.
Hinkley murió en el lugar de los hechos. Fox sufrió heridas catastróficas. Los fiscales señalaron que el servicio de emergencias había informado a Wilburn de que la llamada por disparos a la que acudía no registraba heridos y que otros agentes ya se encontraban en el lugar.
El abogado Spencer Lucas, que representa a las familias de las víctimas, afirmó que el accidente era evitable. Los padres de la pareja, Melissa y Jason Fox, declararon que ninguna placa debería situar a nadie por encima de la responsabilidad. Wilburn sufrió heridas leves; aún no se ha fijado la fecha de lectura de cargos.