Los abogados y familiares de Carlitos Ricardo Parias afirman que no está recibiendo el tratamiento adecuado para las lesiones que sufrió cuando agentes federales le dispararon durante una detención migratoria el pasado octubre.
Parias ha estado recluido en el Centro de Detención de Adelanto en California desde noviembre. Reporta un dolor persistente en su brazo izquierdo, además de dolores de cabeza, fiebres y visión borrosa. Los registros médicos revisados por NPR muestran que Parias recibió principalmente Motrin y gabapentina durante meses y permaneció con un cabestrillo sin haber completado fisioterapia hasta mayo. El DHS declaró que ha sido atendido por enfermeros y un cirujano ortopédico, y que se le proporcionó un soporte y ejercicios. Parias ingresó al país desde México en 2002 y tiene dos hijos ciudadanos estadounidenses. Sus abogados han presentado una petición de hábeas corpus buscando su liberación, la cual ha estado pendiente desde febrero. La representante Sydney Kamlager-Dove ha presionado al DHS para que mejore la atención, pero afirma que la agencia no ha proporcionado la fisioterapia ni los medicamentos solicitados.