Rayna Bell admitió haber accedido secretamente al sistema de seguridad Ring de su exmarido y transmitir en vivo más de 700 horas de grabación desde el interior de su casa en California. La semana pasada se declaró culpable de un cargo menor por escuchas ilegales.
Los registros judiciales muestran que Bell vinculó las cámaras a seis dispositivos Amazon Alexa registrados a su nombre. El acceso ocurrió durante dos meses el año pasado y capturó momentos privados, incluyendo lactancia materna y desnudez de menores.
La solicitud de orden de alejamiento del exmarido detallaba cómo Bell veía un promedio de 12 horas de grabación al día. También alegó que ella grabó conversaciones confidenciales sobre finanzas, registros médicos y números de Seguro Social.
Como parte del acuerdo de culpabilidad, Bell debe pagar una restitución, cumplir un día bajo custodia con crédito por el tiempo servido y completar un año de libertad condicional. Su exmarido declaró que tiene la intención de presentar demandas civiles en su contra.
Los hijos de la pareja y la prometida del hombre también fueron grabados durante el acceso no autorizado, según los documentos.