Más de 400 trabajadores en Wipro en Cebú han sido puestos en estado flotante tras un gran terremoto y tifón, dejándolos sin paga por hasta seis meses. Este despido temporal ha intensificado las ansiedades en medio de los esfuerzos de recuperación continuos de las catástrofes. Defensores laborales critican la medida como una táctica para reducir costes presionando dimisiones.
En el contexto de un terremoto de magnitud 6,9 el 30 de septiembre y el tifón Tino, también conocido como Kalmaegi, la provincia de Cebú ha estado lidiando con una devastación generalizada. En medio de reparaciones de viviendas dañadas y servicios públicos interrumpidos, más de 400 empleados de procesos de negocio externalizados (BPO) en Wipro Cebú recibieron notificaciones de colocación en estado flotante: una forma de despido temporal sin paga y con restricciones para buscar empleo similar por hasta seis meses.
Kyle Enero, presidente de la Red de Empleados de la Industria BPO (BIEN)-Cebú, describió la situación como particularmente dura para los trabajadores afectados. “Lisod sa ilaha jud”, dijo Enero, que se traduce como 'Es realmente difícil para ellos'. Explicó que los despidos buscan acortar la antigüedad de los empleados, obligando a los agentes a dimitir y permitiendo así a la empresa ofrecer salarios y beneficios más bajos. “De esta manera, la empresa muestra que asegurar grandes ganancias sigue siendo su máxima prioridad”, añadió Enero.
Muchos de los impactados han servido en Wipro durante seis años o más e incluyen a los mejores desempeños, lo que plantea dudas sobre la equidad de las selecciones basadas en supuestos problemas de rendimiento. Enero destacó casos en los que trabajadores fueron colocados arbitrariamente en estado flotante y luego sometidos a planes de mejora de rendimiento, etiquetándolo como despido constructivo agravado por altas tasas de rotación en la industria.
Este desarrollo agrava las preocupaciones laborales existentes en el sector BPO de la ciudad de Cebú, donde se informa que los empleados enfrentaron coacción para continuar trabajando durante el terremoto a pesar de daños en el edificio y amenazas de evacuación. BIEN-Cebú ha condenado las acciones como un asalto a los derechos de los trabajadores, exigiendo indemnizaciones por despido, opciones de reprofilado de roles y compasión para quienes se recuperan de las calamidades.
Enero ha solicitado un diálogo con el Departamento de Trabajo y Empleo-Oficina Regional VII (DOLE-VII) para abordar inspecciones por terremoto y casos de despido. Wipro Cebú no ha respondido aún a las consultas.