El Banco Central de la República Argentina (BCRA) decidió bajar los encajes bancarios en cinco puntos porcentuales a partir de abril, liberando liquidez para que los bancos otorguen más préstamos en medio de una recesión. La medida, liderada por Santiago Bausili, busca reactivar la actividad económica sin descontrolar la inflación. Analistas destacan el giro hacia una política más expansiva tras meses de contracción monetaria.
El Directorio del Banco Central de la República Argentina (BCRA), conducido por Santiago Bausili, resolvió reducir los encajes bancarios en 5 puntos porcentuales desde abril. Esta decisión implica que, para depósitos a la vista como cuentas corrientes y cajas de ahorro, el nivel pasará del 50% al 45%, permitiendo a los bancos inmovilizar menos fondos y disponer de mayor liquidez para créditos al sector privado y consumo, según reportes de Canal E y Perfil. Los bancos podrán cubrir el 31,5% en efectivo y el resto en bonos de la deuda pública. La medida marca un giro en la política monetaria, al no renovar una disposición de agosto —renovada en noviembre— que había elevado los encajes a su nivel más alto en tres décadas hasta el 31 de marzo. Economistas señalan que “la baja de encajes permitirá mayor liquidez”, lo que podría traducirse en más préstamos tras meses de contracción, donde la base monetaria cayó en términos reales. El crédito al sector privado solo creció 0,2%, con caídas en préstamos personales (-0,2%) y financiaciones con tarjetas (-0,9%), agravadas por una morosidad superior al 10%. Sin embargo, la liberación de liquidez plantea riesgos inflacionarios. Marzo registró una inflación del 3,1%, por encima de la evolución salarial, y factores externos como la suba del petróleo añaden presión. El BCRA enfrenta el desafío de estimular la economía sin desanclar las expectativas de precios, en un contexto de remonetización para apoyar consumo e inversión.