Los ministros de Asuntos Exteriores de China y la ASEAN emitieron el viernes una declaración conjunta en Manila pidiendo una cooperación energética más profunda. La medida se produce en un momento en que el Sudeste Asiático se enfrenta a perturbaciones derivadas de las tensiones en Oriente Medio, incluido el cierre del estrecho de Ormuz.
La declaración se produjo tras una reunión entre los ministros en el contexto de una crisis energética en curso. El Sudeste Asiático depende en gran medida de las importaciones de petróleo, con un 55 por ciento de su crudo procedente de Oriente Medio, según el Foro Económico Mundial de Asia. Esto deja hasta un 28 por ciento del consumo energético final de la región expuesto a interrupciones.
El secretario general de la ASEAN, Kao Kim Hourn, había advertido el mes pasado que la crisis en Oriente Medio había “dejado al descubierto la vulnerabilidad de las cadenas de suministro mundiales de energía y alimentos ante los choques geopolíticos”. El grupo pidió una mayor cooperación con China.
La declaración conjunta dio la bienvenida a las actuales negociaciones entre Estados Unidos e Irán mediadas por Pakistán y Qatar. Asimismo, instó a un alto el fuego y a una solución pacífica al conflicto, basándose en una declaración previa del bloque de 11 miembros.