Pekín ha eliminado el límite del 50 por ciento de propiedad extranjera en sus zonas piloto de telecomunicaciones. El cambio permite a las empresas internacionales establecer operaciones en áreas aprobadas.
El cambio de política tiene como objetivo atraer nuevas inversiones al tiempo que aborda las restricciones impuestas por Estados Unidos a los operadores. Las firmas internacionales ahora pueden participar directamente en las zonas chinas designadas sin la restricción de propiedad anterior. Los funcionarios presentaron la medida como una respuesta a las presiones externas sobre el sector.