China ha publicado un plan hasta 2030 para fortalecer el control de la contaminación por residuos sólidos, con el objetivo de frenar el vertido ilegal y las acumulaciones históricas de desechos.
El 15 de julio de 2026, seis departamentos gubernamentales, incluidos el Ministerio de Ecología y Medio Ambiente y la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma, publicaron conjuntamente el plan.
El plan establece objetivos para lograr un progreso notable en el tratamiento de residuos sólidos para 2030, controlar eficazmente los desechos acumulados, frenar el vertido ilegal y establecer una red de supervisión digital integrada.
Exige campañas de limpieza específicas en sitios de vertido ilegal, residuos en cuevas kársticas, depósitos de fosfoyeso y vertederos de residuos municipales y peligrosos.
El documento también abarca la gestión de residuos industriales y peligrosos, aparatos electrónicos desechados, equipos de nuevas energías retirados y desechos procedentes de hogares, la construcción y la agricultura, al tiempo que amplía la iniciativa de ciudades libres de residuos.