El índice de precios al consumo de China subió un 0,8 % en los dos primeros meses de 2026, impulsado por un repunte del gasto durante un prolongado período de vacaciones por el Año Nuevo Chino. Sin embargo, los analistas siguen preocupados por los riesgos de deflación a largo plazo.
Los precios al consumo de China subieron durante los dos primeros meses de 2026, ya que unas vacaciones de Año Nuevo Chino más largas de lo habitual impulsaron un repunte del gasto, aunque los analistas advirtieron de que Pekín podría necesitar implementar medidas más fuertes para impulsar la demanda y sostener la recuperación. El índice de precios al consumo nacional (CPI), un indicador clave de la inflación, subió un 0,8 % interanual durante el período de enero-febrero, según datos publicados por la Oficina Nacional de Estadística (NBS) el lunes. Las cifras de los dos primeros meses se combinan habitualmente para minimizar distorsiones provocadas por las vacaciones del Año Nuevo Chino, que cayeron en febrero este año pero tuvieron lugar en enero el año pasado. En febrero por separado, los precios al consumo subieron un 1,3 % interanual —el mayor aumento mensual en unos tres años—, que la oficina atribuyó en gran parte al diferente calendario del descanso prolongado y a una recuperación de la demanda. Esta cifra mensual también superó las expectativas del mercado de un 0,93 %, según economistas encuestados por el proveedor de datos financieros Wind, que no emitió un pronóstico para el período combinado de enero-febrero. Aunque los datos a corto plazo muestran un impulso positivo, los analistas destacan los persistentes riesgos de deflación a largo plazo, sugiriendo la necesidad de más acción gubernamental para apoyar la economía.